lunes, 13 de diciembre de 2010

Profundamente..


Vuelve a recorrer mi cintura con su lengua,
vuelve a morderme junto al ombligo y a besarme las caderas.
Vuelve a apretar mis pechos entre sus manos,
a rozar mi espalda con su piel y a mirarme de esa manera.

Vuelve a enloquecer al separar mis piernas,
vuelve a perderse una vez más entre ellas.
Vuelve a agarrar mi pelo y mi cuello,
vuelve a apretar mis hombros y morir en mí.

Profundamente en mí.

Este se parece al de ayer y me recuerda al del martes.
Pero sin embargo hace que se repita en mi cabeza
el sabado noche del puente pasado,
ya que no tiene nada que ver con el de aquella noche.

Nosé, nosé si me gusta salvaje o tierno,
constante o inseguro.
Nosé si prefiero que se esfuerce o esforzarme,
si me atre más que jugueteen o me dejen mandar...

¿Y mañana quién será?
Que más da... lo voy a olvidar.

-¿Eres ninfómana?
Me han preguntado varias veces.
Y no, no lo soy...simplemente me gusta no pensar.
Me gusta dejar la mente al cuerpo, y dejarme llevar,
que mis neuronas descansen y se reemplacen por mi piel,
por mis sentidos, por mis manos y mi pelvis.

¿A quién no le gusta?

Alguién dijo que no era tan fácil, que solo pensaba en follar,
pero no lo hacía, no tenía ocasión.
Le contesté.
"Algo es algo, fusionas el pensar y el follar,
almenos tienes la cabeza repleta de perversión y no de maldad".

Sonreí.

Siempre me gustó más pensar con las demás partes de mi cuerpo,
que hacer trabajar a las neuronas y morir en el intento.

jueves, 9 de diciembre de 2010

empate a cero...


0 - 0.
Así queda nuestro marcador.
¿Que mas da?
A ti te la suda
y a mí... da lo mismo,
yo no tengo opción a marcar.

Quiero morir de sobredosis de sueños,
quiero dormir hasta que al abrir los ojos
no reconozca mi alrededor.

Quiero morir ahogándome en vacío,
en el vacío que deseo que anide en mi cabeza.

Quiero morir ahorcada por la brisa,
la de las mañanas de verano,
cuando el sol SIEMPRE brilla.

Quiero morir ardiendo en sentimientos,
emociones que quemen mi corazón.

Quiero morir asfixiada por millones de sonrisas,
que se agarren a mi garganta y no escapen hasta
dejarme sin aliento, sin respiración y sin vida.

Quiero, quiero y quiero,
pero jamás puedo.

Me parece tan estúpido mi alrededor,
tan memo, tan sin sentido, sin argumento.
Todo lo que me envuelve carece de coheréncia,
sentido común y lógica.

Ojala hubiera una explosión de neuronas,
de sabiduría, sensatez y razonamiento.
Ojala lo que pasa por tu cabeza desapareciera
y dejara paso a sentir sin más,
sin escuchar el susurro de la multitud,
del dolor ageno, de las horas asesinas.

Ojala, ojala, ojala,
sueño pero nunca se hace realidad.

miércoles, 24 de noviembre de 2010

Que no, que no.


La vida pasa, no hay más.
No se puede matar el tiempo y dejarlo ahí, parado.
No se puede controlar el reloj, y si lo haces
es solo para engañarte, para creer que no, pero sí,
los días mueren cada vez con más rapideza.
Y yo me pregunto, ¿que a pasado?
¿Donde está mi vida?
Los meses han pasado y para mí a sido un parpadeo.
Cerré los ojos un instante y aparecí aquí,
habiendo derrochado días de sol y risas.
¿Quieres un consejo?
No corras.
No huyas.
No quieras ir tan rápido que casi no te dé tiempo a ver el paisaje.
Camina lento, sin pausa, pero lento.
Disfruta de tu alrededor, siente cada paso en el camino.
Retira con seguridad y sin nervios cada piedra de tu zapato.
No enfurezcas, solo tienes que sacarla y continuar.
Sin más.
No permitas que te regalen sonrisas en verano
y lágrimas en invierno.
No permitas que te den noches tristes en otoño
y besos tan solo en primavera.
(Que no, que no quiero besos tan solo cuando es primavera)
Sé fuerte y piensa por y para tí.
Porque yo malgasté mi vida,
mis días, mis lágrimas, mis risas,
en otras vidas, que tan solo hicieron
que robarme y robarme mi ser,
hasta dejarme en esto, en nada,
en un rastrojo de recuerdos que congelan mi alma
por su enorme ausencia.

Tú sonríe siempre, nunca dejes de hacerlo,
porque no hay nada mejor en este mundo
que verte sonreir.

lunes, 15 de noviembre de 2010

Silencio

Siéntate y tan solo piensa en todo, o en nada, o no pienses, solo mira el horizonte y relájate.

sábado, 13 de noviembre de 2010

Tú, tú y después tú.


No preguntes, ¿que más da donde estás?
Da igual si estás o no, si vives o mueres,
si esperas o desesperas, si te esperan o te olvidan.
Da lo mismo si sigues en el recuerdo de algún idiota,
o si eres la razón de odio de algún imbécil.
Da lo mismo. No perdones, no olvides, no te disculpes.
¿Que más da? Simplemente no tengas recuerdos.
No recurras a la memoria, ni a la ilusión del fututo.
Estás aquí y ahora. Ya está, no hay más. ¿Que más da?
No mires el final de la calle que hay ante tí,
ni vuelvas la mirada atrás.
Deja lo que está paralelo a tí, no intentes cambiarlo,
déjalo simplemente andar a tu lado, sin más.
¿Que más da lo demás si no son tus pasos?
Fíjate en ellos, en como andas, como de rápido...
Fíjate en si vas en línia recta o tal vez a saltos.
Deja todo lo demás y fíjate en tu ombligo,
en tí, en tu caminar, en el aire que respiras,
y luego, luego simplemente,

SONRÍE.

jueves, 4 de noviembre de 2010


Sonríe :)


(es lo mejor que puedes hacer)

lunes, 1 de noviembre de 2010

Hasta siempre.

Adiós.

No me recordeis, no vale la pena.
No penseis en mí, en mi voz, en mi risa, en mis ojos.
No recordeis mi pelo, ni mi forma de bailar o cantar.
No quiero quedar en vuestra memoria, no quiero.
No quiero estar ni aquí, ni allí, ni conmigo, ni contigo.
No quiero, no quiero más.
No me tengais en la mente cuando pasen los día y no regrese.
No me dejeis en vuestro recuerdo cuando no volvais a verme.
Olvidaros de que un dia existí, porque la verdad, esque ya no
existo.
No quiero que conteis anécdotas en las que salga mi nombre,
no quiero ni que queden resquicios de lo que fuimos.
No quiero lágrimas cuando el silencio ocupe mi lugar.
No quiero pertenecer a vuestro pasado, ni a vuestro presente,
ni a vuestro futuro tampoco.
Quiero morir ahora, quiero dejar de existir en este mismo momento.

Me alejaré, tan tan lejos, que ya ni sabreis donde estoy,
me marcharé donde nadie me conozca, donde solo este yo.
Me iré y espero que no sea un hasta luego, sino un adiós.

martes, 19 de octubre de 2010

¿El amor? bah!

-El amor es taan bonito...
-¿El amor? El amor es un cactus que se viste de seda para parecerlo.
Que esconde muy bien sus pinchos y que te incita a acariciarle, y tú
llevado por ese tacto a la vista, como piel de melocotón, lo acaricias
sin
temor, sin miedo, con todas tus ganas, con toda tu ilusión. Al
principio
no te das cuenta, al principio te parece como lo imaginaste,
tan suave,
tan agradable, digno de regalarle una sonrisa, pero a
medida que tus
dedos se hunden en ese imaginario terciopelo, a
medida que roza tu
piel caes en la cuenta de que aquello que parecía
tan agradable no lo es,
te fijas en que tiene pinchos, que ahora
mismo rasgan y agrietan tu piel,
entiendes entonces que no era lo
que parecía, mientras las heridas que
te forma van sangrando y
sangrando, hasta dejarte sin sentido, hasta no
saber ni siquiera
que hacer, tan sin sentido que ya no sabes si es bueno
o malo, tan
aturdida que no sabes si apartarte de él, o volverle a acariciar.

Tal vez esa sensación es culpa de su veneno, veneno que impregna
tu piel
y recorre tus entrañas, aposentándose hasta en el último
recobeco de
tu alma, para de esa forma, hacer que jamás te olvides
de él.
El amor me repugna y a la vez me enamora, y a la vez me
hiere y a la vez
me hace sonreir. Es tan traicionero y bipolar el amor.
-....

domingo, 17 de octubre de 2010

Da ya igual.


¿Me voy por lo que eres o por lo que nunca fuiste?

Que más da ya.
No importan las palabras, ni los gestos, ni las miradas...
Ya no importan nada,
porque cuando importaban no les diste importancia.
Ya da igual, si sonreímos, si lloramos,
si jugamos o si nisiquiera hablamos,
da igual porque cuando debía pasar todo eso,pasó,
pero demasiado,
arrambló con todo y tan solo dejó el desconsuelo
del silencio y el vacio,

la soledad que deja un huracán cuando levanta todo a su paso.

Y ya no queda nada,

por no quedar no quedan ni cosas que reprochar,
ni miradas que lanzar, ni besos al aire que dejar volar,
no queda nada, y nada tampoco queda ya.

Ya no me queda nada para impresionar,
ni por dentro ni por fuera.
Ni una historia entretenida que contar,
ni un detalle de mi piel por descubrir.
Porque nos escuchamos tanto,
nos hablamos tanto que nada queda ya,
poque nos observamos tanto, hasta llegar a admirarnos,
que nada queda por admirar.
Y no es que el camino llegue a su final,
sino que mis pasos no pueden caminar más, a tientas, a oscuras,
porque por no quedar,
no queda ni luz para alumbrar.

Y perseguimos tanto el destino, y fuimos tanto detrás de él,
que o nos pasamos o no llegamos,
pero y eso ¿que mas da?
Ya da igual.


Que sepas que deberé marchar,
deseo que te traigan flores las mañanas, pero, alfinal...
deberé

...marchar.

lunes, 11 de octubre de 2010

No somos más.


Como una sonata.

Fluye y discurre entre nota y nota,
Entre pentagramas y claves de sol:
La vida.
Las bajas y altas notas,
Los sostenidos, los bemoles,
las negritas, las blancas.

Somos tan diferentes, pero tan similares.
Intentamos todos ser distintos,
Pero seguimos las mismas líneas.

Pretendemos sonar desiaguales,
marcar un momento, una situación,
Hacer eterno nuestro recuerdo siendo radicales,
Siendo despares, siendo especiales.

Pero acabamos como todos,
Simplemente sonando, y punto.
Tal vez más agudos, tan vez más graves,
Tal vez más clásicos o tal vez más modernos,
Pero alfin y alcabo, sonamos, solo eso.

Y cuando acabamos nuestra melodía
Solo queda el recuerdo,
El silvido incontrolable de alguien que nos escuchó,
O alguna estrofa pegadiza tatareada desde el paladar
De alguien que creyó que cambiariamos el rumbo,
Que inventariamos notas y tonos,
Pero que al final acabó solo, acompañado, irremediablemente,
Tan solo de ese sueño, de esa esperanza.

No somos nada, nada más que una sonata.

Como la que puede crear una bandada de pájaros,
Que cansados de volar y no llegar a ningún sitio
Se posan sobre un pentagrama de cables de luz,
Formando así alguna maravillosa,
Pero a la vez, bulgar, melodía.

No somos más que el rastro de una obra de música,
Que uno de los elementos que hace que suene.

No somo más que la banda sonora de lo que llamamos vida.

miércoles, 6 de octubre de 2010

Eternamente


-No te equivoques, no voy a rendirme.
-Pero no hay otra solución, no la hay.
-Debe haberla, si es verdad que no la hay, la crearé yo.
-Eso es difícil, más que difícil imposible.
-Já, imposible no hay nada.
-Va, calla, estoy hablando enserio.
-Y yo...y yo.
-Jamás se consigue lo imposible, porque por ello es imposible.
-Yo lo conseguí.
-No, eso no es verdad.
-Sí. Lo conseguí. ¿Tú que sabrás?
-Losé, porque lo imposible se llama así por el simple echo
de que no puede realizarse.

-Tal vez yo puedo conseguir que lo imposible no lo sea tanto.
-...¿Como que?
-Como una estrella. Mejor dicho, como la estrella de mis sueños.
-...¿Que quieres decir?
-Pues eso, que conseguí lo que estaba más alejado de mí,
lo que parecía inalcanzable, lo que tan solo podía ver
y admirar en mis sueños.

-¿Una estrella? ¿Que clase de estrella?
-Pues de esas que ves brillar y brillar, en su perfecto cielo azul.
Esa que sabes que jamás podrás acariciar, que jamás podrás,
siquiera, pincharte con una de sus puntas.
Esa que solo te deja su estela. Nada más.

-¿Y tú la conseguiste?
-¡Sí!
-No me lo creo... Además solo salía en tus sueños.
-Aha, así és. Pero al final, viviendo mi propio sueño,
conseguí dormir abrazada a ella.

-Solo dices tonterías. Lo imposible es imposible
y tú vives de sueños.

-Puede ser, pero ¿sabes lo bien que se está durmiendo,
lo agusto que se está soñando?

-Pero es solo eso: descanso y sueño. Nada más.
No hay realidad. No hay verdad.

-¿Quién habló de mentira sin realidad?
¿Quién habló de sueño sin verdad, sin coherencia, sin razón?

-Nadie...pero...
-Sshhs, entonces calla. Porque no hay nada mejor
que vivir en la cama, que vivir en los sueños,
que convertirlos en realidad, en esa realidad tan soñada.

-Pero sigue siendo un sueño...
-Sshhs, no hables, dejalo así. El silencio incluso siendo ausencia
esta repleto de verdad, o de mentira, pero se puede ser silencioso,
se puede vivir en silencio.

-...
-Así, dormidos, en silencio, así podemos vivir en nuestro sueño,
abrazados eternamente.

-Eso es tan...irreal, tan imaginado.
-Sí puede ser, pero prefiero no rendirme y seguir con mi estrella:
tú, en mis sueños, que despertar y jamás volverte a rozar
.
-...
-No me gusta tu silencio si no va acompañado
de una sonrisa o un beso.

-No funcionará...
-O sí, durmamos, cierra los ojos.
-No se puede dormir eternamente, para ello deberíamos estar...
muertos.

-...
-...
(...Y sonreímos, eternamente.)

viernes, 17 de septiembre de 2010


Otro charco más. Otro más que salto sin problema.
¿Porque no será todo tan simple como saltar un charco?
¿Porque me ahogo en cualquien emoción,
situación o sentimiento?
Ultimamente mi cabeza piensa mucho,
mi mente trabaja al cien por cien,
intentando calibrar todo tipo de posibilidades,
recopilando información, actualizando recuerdos,
borrando malos pensamientos.
Tal vez la estoy saturando, tal vez ya esté saturada.
Otro charco. Otro salto.
Y tus labios... buff, como es eso posible, ¿como pueden existir,
tan simples, tan..porque sí, tan puros, tan sinceros y reales?
Cuando nos despedimos intento saborear
cada instante de ese beso, intento que sea apasionado,
intenso...
pero ultimamente nuestros besos no recuerdan
lo que en antaño era despedirse,
lo que era abrazarse entre ellos.


Aunque la temperatura es bastante elevada
esta noche hace algo de frío, nose porque,
alomejor soy yo la que esta fría, o la que lo enfría todo.
Tal vez somos nosotros, o tal vez como ya dije antes,
sea tan solo la noche.

¿Como puede ser que me enloquezca tanto tu piel,
o tus manos o tu sonrisa?
Mmm..Dios, tu sonrisa, eso si que es precioso.
No hay nada mejor que ella.
No puedo dejar de pensar en ti,
aunque la tormenta moje mi rostro,

y el viento lo refresque, aunque tenga los pies humedos y
no deje de saltar uno y otro y otro charco,
aunque los coches pasen junto a mí,
aunque oiga pasos detrás de los míos,

aunque este sola en la noche, andando, en silencio,
no puedo dejar de pensar en ti.

Sé que algo va mal, tú o yo, o lo nuestro,
o el tiempo(¡maldito tiempo!)
pero TIENE QUE ACABAR.
Porque cuando estás te adoro y cuando no estás
eres lo único que tengo en mente.

Porque aunque camine sola, no puedo fijarme en mi alrededor,
porque realmente,
en el fondo, en mi piel, en mi interior,
me acompañas tú, como un ardiente recuerdo,

como una imagen pegada en mi retina.
Porque aunque esté a metros y metros de tí,
para mí es como si jamás hubieras soltado mi mano.

domingo, 12 de septiembre de 2010

En otro mundo...


¿Dónde estás?
Estamos en los mismos lugares, en el mismo tiempo,
pero en universos diferentes, en vidas muy diferentes.
Tal vez yo me quedé en nuestros besos, abrazos,
en nuestras caricias,
en nuestro momento,
y tú... tú has seguido, has adelantado,
has removido todas las piedras bajo tus pies,
destruyendo el camino que íbamos a andar juntos y creando otro,
dejando atrás las piedras que pisamos juntos,
para pisar otras nuevas solo, sin mí.

¿Porqué caminaste tan rápido?
Me paré a admirar el paisaje, a oler las flores,
a observar las nubes
y cuando fijé la mirada a mi lado,
ni tu mano cogía ya la mía, ni tu cuerpo estaba junto a mí...
Y ahora no puedo hacer más que seguir tus pasos,
que remover las piedras que tú removiste antes, sin mí,
no puedo hacer más que crear el camino, mi camino,
sola,
y aprender de lo que tú ya pisaste.

martes, 7 de septiembre de 2010

Fugaz...


-...Acabo de ver una estrella fugaz.
-Pide un deseo.
-No, ya no vale, tiene que ser cuando la ves.
-No, pidelo, ¡va!
-...mmm...¡Ya!
-¿Que has pedido?
-No puedo decirtelo, sino no se cumple.
-Siií, va, dimelo.
Cerré los ojos. Lo deseé de nuevo como si en aquel mismo instante volviese a pasar una estrella fugaz.
-Que mi novio me vuelva a querer y seamos muy felices
durante mucho, mucho tiempo.
-...Yo ya te quiero, te quiero igual que siempre.
-Pues, entonces que me quieras mejor.
Ya te dije un día que
prefiero que me quieran bien a que me quieran mucho.
-... - Rompió a llorar.

lunes, 6 de septiembre de 2010

Nada


Tengo ante mí los últimos años de mi vida...
Y no son más que una casa, un vehículo propio
y un trabajo fijo...
Parece mucho, tal vez para algunos, pero para mí...
no tengo sonrisas, ni besos esperando al
llegar a casa,
ni caricias bajo las sábanas que se apoyen en mi piel como
delicadas mariposas, ni abrazos por navidad.

No tengo miradas dulces, ni palabras secretas,

ni frases que hagan bailar mi corazón, no tengo calor,
y no hablo del de no pasar frío,
sino del calor que te abrasa la piel,
la carne y hasta te quema el alma, ese que es tan solo por un amor.
No tengo música que me alegre, porque no tengo compañía
con quién bailar,
no tengo regalos sorpresa,
ni más bromas pesadas que la del paso del tiempo sobre mí,
no escucho más carcajada que la del reloj avisándome de que pronto
dejaré
de tener y no tener, que pronto dejaré, lo dejaré sin más,
como un puzzle inacabado, como un capítulo interrumpido por
anuncios eternos,
como la pesadilla rota por
los gritos del despertador,
que lo único que nos satisface
es despertarnos
y ser liberados del temor, del dolor, de la soledad.
No tengo nada, ni vida en realidad.

¿Y ahora quién tiene menos?

jueves, 2 de septiembre de 2010

se apagó la luz

-¿Donde estás?
-¿Que quieres decir?
-Pues eso. ¿Dondes te metiste?
-No entiendo que quieres decir. Estoy aquí.
-Aquí, ¿Donde?
-A tu lado, junto a ti.
-¿Apagaste las luces?
-Mmm...No. ¿Que te ocurre?
-Que tan solo veo oscuridad, ya no te veo, es como si fueras un fantasma.
-Pero, ¿que dices?¿Un fantasma? Me estás asustando.
-No, soy yo la que está asustada. Puedo olerte, escucharte, sentirte, pero no te veo.
-...No entiendo a que te refieres, nosé de que hablas.
-Es como si ya no existieras, como si fueras simplemente un recuerdo en mi cabeza.
-No exageres, sigo estando aquí, como siempre.
-No, como siempre no.
-¿Y que? Estoy aquí eso es lo importante, ¿no?
-No, no lo es. Si no te veo solo te tengo en mi imaginación, y así solo conseguimos una de dos :
o que te imagine tan perfecto, que luego me decepcione porque no lo eres,
ó que acabe olvidándote.
-Pero no esperarás que brille siempre, ¿no?
-Bueno...nosé, tan solo te he comentado lo que pasará.
-Ya, pero es difícil estar iluminando continuamente. ¿Como lo haces tú?
-Supongo... Siempre brillo porque te quiero. Al menos mandame un destello de vez encuando, para que no pueda borrarte de mi memoria. ¿Vale?
-Que siiií...Buenas noches.
-Y ¿ya está?...
-¿Que dijiste? No te entendí.
-Nada, nada. Buenas noches, descansa.
-Gracias. Tú también.
-Lo intentaré.

martes, 31 de agosto de 2010

Todo: tan solo un sueño.


-¿Escuchas?
-¿Que és?
-Se titula Comptine d'un autre été: L'après midi, es de Yann Tiersen.
-Suena bien, realmente suena muy muy bien.
-Es de la banda sonora de la película Amelie.
-No la he visto, pero me suena.
-Es preciosa.
-Sí, me lo creo. La melodía me dice que la película debe ser preciosa.
-Losé.
-¿De que va?
-Pués trata de una chica, una chica bastante especial, que encuentra el amor...Pero deberías verla, será mejor si la ves, te encantará.
-No te preguntaba por la película, sino por la canción. Me encanta.
-Ah!Nosé, supongo que cada uno la interpreta como quiere, pero...Comptine d'un autre...mmm...eso significa literalmente...mm...canción infantil de verano. Exactamente se titula: Canción infantil de otro verano: después de mediodía. Así que allá tú con tu imaginación.
-Ahora todavía me parece más preciosa.
-¿Porqué?
-¿No lo entiendes?
-...
-Una canción infantil, los mejores tiempos de nuestras vidas. Una canción infantil de verano, la época del año que mejor nos lo pasabamos en los mejores tiempos de nuestras vidas. Una canción infantil de verano, después del mediodía, cuando el día estaba descansando, cuando los pájaros casi no cantaban, cuando el viento paraba a hacer la siesta, cuando el sol se tumbaba sobre la tierra, cuando el silencio nos mecía bajo nubes con formas mágicas cantándonos canciones de cuna hasta vernos dormir.
-Es precioso, como tú.
-Como lo nuestro. ¿Recuerdas al principio?
-¿Al principio cuando?
-Cuando todo era perfecto, cuando no habían lágrimas, ni tristeza. Cuando solo reíamos y reíamos. Cuando todo nos parecía tan genial que parecía una canción infantil de otro verano, después del mediodía.
-Jaja. ¿Cuando nos amabamos tanto que nada ni nadie podía hacernos parar a pensar? ¿Cuando no importaba dónde, ni cuándo, simplemente estar cogidos de la mano?
-Sí, hablo de ese tiempo.
-Eso lo has soñado.
-...No, no lo soñé. Eso sucedió, fue tan real como que ahora estás tumbado junto a mí.
-Tal vez esto también sea un sueño. Un sueño largo.
-¡No, no lo es!¡Calla! Solo lo haces para enfurecerme.
-No, yo también lo soñé. Pero lo soñé simplemente. Como el sueño que se tiene en un día de verano, después del mediodía mientras escuchas una canción infantil.
-Pero... no puede ser.
-Sí, pero tú tranquila, simplemente sueña, no temas por nada más. Solo preocúpate de no despertar.

sábado, 21 de agosto de 2010

Adiós

Y ya acabaron los amaneceres naranjas,
los cantares de pájaros madrugadores,
las brisas que nos mecían
y las tardes de calor disfrutando de una sombra.

Ya acabaron los días sin madrugar,
las horas sumergidos en el agua,
el césped verde bajo nuestros pies
y los paseos nocturnos.

Ya acabó la siesta bajo el sol,
los bikinis y las minifaldas,
los turistas veraneando
y las horas y horas de calor.

Acaban ya los días sonrientes,
los árboles engordados de verde,
los cielos despejados
y las tormentas bienvenidas.

Acaba ya otro verano,
otra etapa de nuestra vida,
otra oportunidad de cambiarnos,
de olvidar el mundo, de volar.

Se agotó el tiempo para volar,
para salvarse, para desaparecer,
para olvidar esas manías estúpidas
esas que nos obligan a todo y a nada a la vez.

Agotado queda el tiempo de juegos en el parque,
de risas hasta el anochecer y después también,
de amores inolvidables tatuados por el sol
y de recuerdos inborrables por cualquier tormenta.

Adiós verano,
adiós libertad.
Adiós alas,
adiós poder volar.

domingo, 18 de julio de 2010

Regresa


Y un beso estremecedor recorre mi cuerpo
tan solo rozando mis labios,
y el corazón se me acelera,
y los pulmones me obligan a suspirar...

Y despierto.
Mi cama es la única que me abraza esta noche,
pero mi mente solo hace que pensar en tus abrazos.
Estás tan lejos.
Se que es poco tiempo, que en unas horas volverás a ser mío,
pero mientras tanto es tan sosegado el tiempo,
tan exageradamente lento que creo que pasan días.
Te necesito.
No puedo evitar tan solo pensar y pensar en ti,
no puedo evitarlo, tener tus labios grabados en los míos.
Hoy tan solo me acompañé de tu música, de tus fotos
y tu voz al otro lado del teléfono.

Y muero.
Me desespero por tus manos y tu pelo,
por tus susurros en mi oído y tus besos.
Me impaciento por tenerte junto a mí,
para mí y por mí.
Vuelve.
Regálame tu piel, tu mirada y tu sonrisa,
regálateme entero, lo deseo.

Aún recuerdo nuestro último beso,
fue corto, minúsculo,diminuto...
Necesito más, ¿porque no fue nuestra noche?
¿Porque no dormimos juntos? ahora el deseo de ti se agiganta
y ya nose que hacer conmigo si no es contigo.

Te quiero.

"Entre la noche, el ruido a lo lejos,
el gentío y la fiesta,
sus labios se rozaron, se besaron
y entonces
ella no pudo olvidarle

y entonces
él no dejó de recordarla.

Después de aquella noche
ella soñaba con su nombre,
tan solo eso le hacía sonreír.
Él soñaba con su sonrisa,
tan solo eso le hacía vivir.
Y así, de noche en noche,
entre gentío y fiesta,
sus cuerpos se fueron queriendo,
queriendo y querienddo
hasta conocerse en el silencio,
una noche, en la soledad, bajo la luna,
bajo las estrellas
se pudieron amar de verdad."

Siempre...

Sonríe,
sin preguntárselo al mundo! =)

lunes, 12 de julio de 2010

=)


Ahí están, con su música, con sus acordes y sus melodías.
Ahí están, ellos, con sus drogas, sus papeles, su forma de evadirse.
Y aquí estoy yo, tan solo eso, nada más.
Escucho, sonrío, observo, vivo, o me dejo vivir.
Ahora es cuando me paro a recordar,
cuando la melancolía, el recuerdo y la memoria regresan a mí.

Ahora es cuando me parece saborear los bollos de azúcar y chocolate,
las paellas de los domingos y las sopas de letras.
Es cuando puedo incluso oler las rosas de mi pueblo,
sentir el aroma del romero y del rocío en mis pulmones.
Cuando el hulahop rodeaba mi cintura,
las hojas de los arboles pasaban por suculentos platos
y las estrellas me parecían mágicas.

Ahora es cuando recuerdo el primer día de clase,
el primer examen aprobado, y el primero suspendido.
Es cuando pienso en los recreos y en las películas de dibujos,
en los petit suites y en las sorpresas de los kinders.
Cuando la memoria me trae la imagen de mi primer beso,
de la primera vez que me cogieron de la mano
o del primer amor, de esos que te hacían estremecer.

Ahora también es cuando recuerdo los desamores amargos,
los recuentros empalagosos y las riñas insípidas.
También es cuando me retumban en mi cabeza
las malas palabras, las miradas asesinas,
los besos punzantes y de judas y las caricias asperas.
Es cuando pienso en las noches en vela,
en aquellas lágrimas que merecía nadie.
Cuando tengo en mente las horas vacías y mudas,
y los días nublados y negros.

Y ahora también es cuando me doy cuenta que terminó,
que el sol esta ahí, solo tengo que alzar la mirada un poco.
Frente a mí, con su música, con sus sonrisas,
sus preocupaciones sobre mí y su manía de regalarme mil caprichos.
Ahora es cuando lo veo, mi sol, mi felicidad, mi alegría.
Es cuando caigo en que todo mereció la pena,
tantas penas para conseguir esta alegría, la absoluta.
Es cuando me fijo en que él es mi sonrisa permanente,
mis ganas de seguir con todo.
Cuando mi mente y mi corazón me dicen que es él, solo él.
El que me enseñó a ver el pasado como una fase de aprendizaje,
como lo que es, algo terminado, y dejarlo donde debe estar: detrás.
Él me demostró que la vista debe ir al frente,
y como mucho, sin darle mayor importancia de la que tiene,
observar el horizonte, pero tan solo de reojo,
tan solo para no tropezarnos más de lo debido.

Él, mi sol, mi todo, me dio tanto,
tanto que no se como devolvérselo.
Solo le puedo prometer no detenerme,
no volver la vista atrás,
no pararme a contar más piedras de las que toca.
Tan solo observar lo que esta frente a mis ojos,
y enfrentarlo y superarlo con una sonrisa.

Y mi presente y mi futuro te lo regalo,
para ti, tan solo cuídalo.
Ah! Casi se me olvida,
sí, mi sonrisa también es para ti.


=)

martes, 29 de junio de 2010

Como una burbuja


Cómo burbujas.

Todas transparente, todas redondas, todas del agua, todas iguales.
Todos creen que las burbujas son todas semejantes.


Pero se equivocan.

Sí, nacen del mismo lugar, de la misma forma.
Sí, son redondas y repletas de aire.

Sí, todas acaban explotando y muriendo así.

Pero...


Algunas, y solo algunas, consiguen llegar alto, muy alto,

allí donde ninguna mano destructora puede acabar con ellas,

allá, a lo lejos, donde nuestros ojos las pierden con la luz del sol.


Algunas casi ni llegan a nacer, otras se elevan hasta el cielo,
donde pueden volar, donde pueden ser libre.

Esa es la suerte de alguna de ellas, tan solo de alguna.



Quiero ser una burbuja, una pompa hecha de agua,
tan solo eso, repleta de aire y transparente.

Quiero elevarme empujada por el viento
y perderme a vista de todo aquel que quiera explotarme.

Quiero ser burbuja, hacerme invisibe y ser y vivir del aire.
=)

domingo, 13 de junio de 2010

Se acabó morir de amor


Alguien tan especial como mi propia vida, o más, me dijo una vez:

"yo no muero de amor, yo vivo de amor",

y me pareció la mejor frase que había escuchado hasta entonces.

Me pareció una frase que debe conocer todo el mundo,

que toda persona debería tener claro.

Fue algo que me hizo abrir los ojos, y darme cuenta.

Fijarme en que es el amor, y para que sirve.

Y llegue a la conclusión, que evidentemente,

el amor no sirve para dañar, ni sufrir.

Que el amor es felicidad en forma de besos y abrazos.

Que el amor es lo mejor que nos puede pasar.



Cada día lo mira más, no puede evitarlo.

Cada día le gustan más detalles de él,

y sonríe por cosas que nisiquiera son especiales.

Anoche se dió cuenta que sus manos son preciosas,

ya sabía que eran bonitas, pero anoche,

no sabe porque le gustaron mas que nunca.

Hace tres días cayó en la cuenta de que tiene la sonrisa

más sincera y espectacular que pudo ver jamás.

Sabe que es dificil, porque es su amigo, su mejor amigo,

un amigo increíble, pero no puede evitar,

notar como sus caricias entran por su piel,

y brincan dentro de ella, estremeciendo su nuca

y acabando en su estómago.

No puede evitar mirarle y mirarle, y mirarle sin más.

No puede nisiquiera plantarle caraa ese sentimiento de pesadez

en el pechocuando esta cerca de ella, cuando le mira o le hace sonreír.

Es como si le pesaran los sentimientos hacia él,

todo lo que le diría y lo calla, porque...son amigos, demasiado amigos.

Pero hoy, siguiendo aquella frase que le conté.

Se han acabado de conocer.

Rozaron sus labios, acariciarons sus cuerpos,

y sin más dejaron que todo pasara.

Y ahora temen que se derrumbe su mundo perfecto,

aquel en que la amistad movía la felicidad.



Pero lo que no saben ellos, temerosos, desconfiados.

Es que, confiar en el amor, en la felicidad,

es lo mejor, sin tenerle miedo a nada.
Ellos solo deben saber que vivir de amor

solo algunas personas se lo pueden permitir,

y ellos son de esas pocas.
Cogeros de la mano, y dejaros llevar, porque el camino,

acabe como acabe, os aseguro que estará repleto de felicidad.

:)

martes, 8 de junio de 2010

ya no..


Él ya no camina despacito aunque las prisas no son buenas.

Ya no dobla con cuidado, en su brazo, la chaqueta.

Ya ni pasa por aquella calle, ni los chavales juegan.

Ya ni siquiera quiere ser niño y le da igual la guerra.



El soldadito marinero ya no conoce a sirenas,

ya no le dicen te quiero, ni tiene la cartera llena.

Ya no escoge a guapas, ni a menos buenas.

Y aún sabiendo como ha venido le ha pillado la tormenta.




Ya no quiero cruzar mares, ni olvidar a sirenas,

ya le es imposible, aún conociendo a mil Marielas,

que ya no tienes ojos verdes, ni negocios entre las piernas.

Y aún teniendo puntería no se arrima a una buena.



El soldadito marinero ya no conoce a sirenas,

ya no le dicen te quiero, ni tiene la cartera llena.

Ya no escoge a guapas, ni a menos buenas.

Y aún sabiendo como ha venido le ha pillado la tormenta.



Después de inviernos malos, ya no vienes primaveras,

dime porque ya no buscas lágrimas en la arena.






viernes, 4 de junio de 2010

Y solo los grillos me acompañan en esta lúgubre noche.
Su criqueante sonido me retumba ya en la mente.
En mi cerebro hueco, en mi cabeza acorchada.

Y tan solo la luna baila hoy en el cielo, sola.
Su luz ilumina vagamente la escena.
Una escena vacía de todo y repleta de nada.

Hoy no estoy inspirada, más bien estoy vacía.
Como un desierto sin dunas, como un mar sin olas.
Vacía como una noche sin constelación.

Ahora no es el momento, ni el lugar,
no son las palabras apropiadas,ni el modo de decirlas.
Ahora es uno de esos ahoras en los que estás deseando que pase.

Aunque pensándolo bien,
hace tiempo que el ahora no es el que toca.
Que el momento nunca es el momento.

Después de esto me enterraré en el silencio,
en la nocturnidad y en mi sábana.
Buscaré desesperádamente a Morfeo, sin más.






Cerrando los ojos me sumerjo en ese mundo donde se que, pase lo que pase, es un sueño.
Donde si la muerte me persigue despertaré para vivir.
Donde si la felicidad eterna me pisa los talones, aunque despierte, almenos la habré podido sentir.

domingo, 2 de mayo de 2010

Te quiero

Gacias por todo.
Por las horas en vela junto a mi cuna.
Por los días de cansancio acumulado
y los madrugones para darme el biberón.

Gracias por las coletas altas
y los estirones de pelo en el baño. =)
Por las alitas al limón
y las tartas de galletas con natillas.

Gracias por Ana Gabriel, Nino Bravo,
Víctor Manuel, Chayanne y muchos más.
Por el comecocos, el tetris,
las explosiones en el bubbles y el hércules.

Gracias por hacerme pensar sobre las canciones,
por analizar las letras en el coche.
Por tus momentos como niña
y aunque parezca mentira, cada una de tus riñas.

Gracias por las noches cuidando mi tos,
y abrigando mi cuerpo del frío.
Por proteger mi piel del sol
y enseñarme a ser fuerte.

Gracias por luchar contra viento y marea,
por derrotar tempestades, tormentas y ciclones.
Por demostrarme que se puede ganar
aunque seamos las "débiles".

Gracias por tus cocoteros mientras hablas por teléfono,
por tus mil ramos de flores,
por colorear conmigo esos libros
y enseñarme a cambiar los muebles de sitio.

Gracias por hacer que aprenda a amar a los animales,
a adorar el verano y el jardín.
Por despertarme con Tamara
y hacerme dormir con películas de terror.

Gracias por tu acento cartagenero,
por tu forma de vestir.
Por asustarte cada mañana cuando bajo
y por tu forma de sonreir.

Gracias Mamá por darme la vida,
y ser la mayor y mejor parte de ella.
Gracias por enseñarme a vivirla
y a ayudarme a seguir aquí.

Gracias por todo Mamá,
eres mi ejemplo de fuerza.
Gracias por luchar por la teta y por mí,
eres mis pasos a seguir.



Porque ¿sabes que quiero ser de mayor?


De mayor quiero ser mamá, mí Mamá.
De mayor quiero ser como tú.

martes, 20 de abril de 2010

Corre, escápate con él.

El verano me sonreía, me miraba de cara, iluminaba mi rostro y hacía brillar mi mirada. Las vacaciones nacían el día de mi cumpleaños. Imposible mejor regalo que despedirme de las aulas, su olor a sudor, su angustioso oxígeno suministrado a cuentagotas y sus interminables horas. Quería alejarme de la ciudad, del ruido que ya casi se hacía ocupa en mi cabeza y del estrés matutino y el sueño que me hacía arrastrar hasta el anochecer.
Marchamos al norte, donde el frío es gélido y el calor sofocante.
Cuando llegé no podía asimilar tanta belleza, pensé que eso solo existía en las películas de fantasía. Campos y campos verdes, praderas que se alargaban hasta el horizonte, montañas inmensas y picos blanquecinos por la hermosa nieve. Parecía todo perfecto allí, y lo era.
Aquella misma noche un festival de música animaba al pueblo. La luna parecía bailar al mismo son que el gentío. Las estrellas trabajaban de faroles aquella noche y los grillos y a lo lejos los cencerros del ganado, hacían que la oscuridad brillara como un brillante día de primavera.
En el concierto, demasiada gente, pero pocas personas, nosé si me entendéis.
Pero entre la multitud una mirada. Unos oscuros ojos que me observaban, y ante su profundidad y mágia quedé inmóvil en el eje del baile, mientras la masa de gente giraba a mi alrededor. En aquel momento perdí el reloj, el tiempo se esfumó, y me abandonó sin hora en el paraíso. En aquel instante olvidé mi voz en otro pueblo, en mi ciudad tal vez. No recordaba hablar, ni gesticular, ni moverme, ni siquiera parpadear.
Mi hermana, sin percatarse de que por mucho que estubiera mi cuerpo allí, mi mente había decidido bailar en solitario, me agarró del brazo y me obligó a bailar. Entonces regresaron mis sentidos, mi cabeza se amuebló y entre nota y nota perdí mi cielo, mi nocturno cielo, oscuro y a la vez brillante.
Los siguentes días los pasé entre recuerdo y recuerdo, entre aquella mirada y el vacío que me produjo, o tal vez me lleno tanto que me sobraba todo lo demás.
Tan solo iba a pasar allí siete días, y ya llevabamos tres y seguía sin volverme a cruzar con él.
Al cuarto día, en el río, algo se clavó en mi nuca, y sin llegar a pensarlo siquiera me giré, y busqué, y encontré. Allí estaba de nuevo, mirándome desde el agua. Intenté no prestarle más atención de la necesaria, y cuando estaba a punto de poder estar más de cinco segundos sin dirigirle la mirada, escuché una voz. Ténue, suave y a la vez exitante. Una voz que me hizo estremecer y desear sin más enmudecerla con un beso.
Se presentó, sin saludos ni nada, y su nombre también me encantó. Me dió dos besos y sus mejillas rozaron más de la cuenta las mías. Me sonrogé y sonreí. Después las horas volvieron a alejarse de mí y pasaron efímeras. Cuando quise darme cuenta debía volver, así que quedamos la mañana siguiente en el mismo lugar.
Esa noche apenas pude conciliar el sueño. Su recuerdo mataba a morfeo.
Cuando llegué me estaba esperando, sonriente, espectante, como siempre me observaba. Me mostró todo lo que conocía de su pueblo, sus ríos, sus cuevas, sus cascadas, sus sitios favoritos. Cada segundo que pasaba, él penetraba más y más por cada poro de mi piel. Me sentía empapada por su fragáncia, por la melodía de su voz y su forma de sonreir. Los días pasaron rápido, demasiado. Y nuestra relación también. Hicimos el amor, la sexta noche. Fue despacio, estremecedor e inolvidable. Pasamos toda la noche juntos, sentía que lo conocía casi mejor que mi propia vida.
Sí, todo en aquel lugar era perfecto. Él.
Se acabó la noche, se acostó la luna y amaneció el sol. Lo odié. El tiempo y él se habían aliado para separarnos, y los maldije a ambos.
Quedaban escasas horas para separarme de él, y tal vez no verle jamás.
Tuve que ir a casa, para preparar el equipaje. Quedé con él, en el sitio donde hablamos por primera vez, donde nos conocimos. Él me esperaría allí, escaparíamos juntos, o tal vez, almenos, nos despediríamos como merecíamos los dos. Amándonos.
Cuando quise darme cuenta ya teníamos que marchar. Mi madre me prohibió alejarme de nuestra casa. Y mi padre entre riñas y gritos me metió en el coche.
No tenía su télefono, ni su dirección, ni siquiera sabía si vivía allí, o volvería otro verano.
Pataleé y lloré, pero de nada sirvió.

Desde entonces, cada año, vuelvo a aquel lugar, a esperarle.
Me siento frente al río y recordando, acompañada tan solo de lo que queda de él en mi cabeza, espero y espero.
Deseo con todas mis fuerzas volver a verle sonreír, o que su mirada recorra todo mi interior.
Ansío el momento en que su voz, por mi espalda, susurre mi nombre. Y bucear de nuevo cogida de su mano, y hacer el amor en la orilla de aquel río, y recorrer prados corriendo tras él...
Pasaron ya los años, y mis manos ya no son tan jóvenes, ni mi rostro tan bonito.
Mi pelo perdió su brillo y mis ojos entristecieron, pero dentro de mi sigue vivo y joven aquel amor. Aquel amor que me hizo volar sin alas, que me hizo desaparecer entre la multitud.
Cada año sigo esperando al amor de mi vida, y cada año vuelvo a casa en soledad.



El verdadero amor es aquel que perdura más tiempo que nuestro propio cuerpo y mente.
El verdadero amor es aquel que ni el tiempo ni el olvido pueden matar.
Que sigue vivo para siempre.

¿Porqué dejarlo escapar? Corre, escápate con él.

viernes, 16 de abril de 2010

Amanece

Nous nous éveillerons ensemble,
quand le soleil déposera dans
nos paupières.
Nous sourirons en silence en nous
rendant de bons jours,
et ta main dansera quelques
secondes sur mon visage,
pour finir avec le labeur
de mes lèvres pour
heurter avec les tiens.
Les heures passeront,
lentes dans le temps et rapides
dans nos horloges.
Le jour mûrira et il commencera
à faire sombre,
la lune viendra à nous visiter.
Et en regardant comme elle
regarde toujours,
au-dessus de nos têtes,
restée d'une lumière et une beauté
il nous fera rêver éveillés à nouveau,
comme chaque nocturne
près de toi,
comme chaque minute de crépuscule
prise à ta main.
Je veux suivre sien une inimité du temps,
du second éphémère et devenir
maîtresse furtive du bonheur et de l'amour.



Rêvons-nous ensemble à nouveau ? :)

miércoles, 7 de abril de 2010

La platja "oblit"

Sshhs, ¿escoltes?
És la mar, les oles,
la bromera i les ones.
Res mès.

Les oronetes hui volen davall, tal vegada es perquè plourà, qui sap?
És tan impredecible el demà, per molt que vulgues planejar i planejar,
una simple pedra en el camí cambia la teva trajectòria
i acaves en el costat oposat del teu previst destí.

L'aire que bufa sobre el meu rostre no és massa fred,
pero alleuja este ardor en la meua pell, este ardor d'agonia y angoixa.
I el sol, mira-ho, açí està. Sempre ell tan brillant, tan complet y radiant.
Sense preocupar-se més que per estar les hores adequades
i no llevar-li protagonisme a la lluna.

Mira, mira, allí, a la llunyania, quasi no puc vore'l,
pero sí, sí, és un veler.
Pareix bonic y tranquil, com el dia,
que es va despertar assosegat, pacient y plàcid.
M'encante notar la arena per entre els dits dels meus peus,
es resvala y m'invite a somriure.
Adore introduïr la mà suaument en l'arena i notar com s'afona,
com es rodege de la calor de la platja.
I despres, el seu aroma, saps quin és?
El de la sal, el del mar, el de la brisa i la tranquilitat.

Este és un bon lloc, un lloc adequat, apropiat per a tot,
per a quasi res també.
Un lloc perfecte per a volar sense ales,
per a deixar-se portar pel vaivé de les onades,
el murmuri de les bambolles i l'indiscutible calor.

Crec que em quedare açí, assentada, simplement esperant que passe res.
Només observant, adorant, admirant. Fent res.
Sí, em quede, vull fer-ho, vull perdre'm açí, en esta platja d'oblit,
de silensi i sons eterns al mateix temps.
On sescolten milers de sorolls però cap diu res.
Nomes música que m'obligue a relaxar-me, a respirar,
a sentir el meu cos de nou,
i tal vegada, tan sols tal vegada, més avant, la meua ment.

Sí, jo em quede aquí, a somriure sense més, i tu?


martes, 6 de abril de 2010

¿Donde quedo el "sin miedo a nada"?

Y vuelve el miedo.
Y esque lo noto cabalgar a orcajadas sobre mí.

Un día lo dejé detrás,
haciéndome creer que no,
que jamás volvería a recogerlo.
Pero una vez más dejo que se me avalance
para vencerme.
Y me vence.


Y tapa mis ojos,con sus temblorosas,
dudosas y temerosas manos.
Y lo escucho en mi oído,
susurrar y susurrar,
palabras inseguras que se covijan en mi mente
y que no me dejan pensar.

Vuelve a pegarse a mi piel,
a obligarme a respirarlo,
a sentirlo, a mirarlo,
a notarlo dentro, y fuera,
y en todos lados.

Pesa demasiado como para de un empujón,
tirarlo de mi espalda,
y correr lejos,
olvidándolo en cuanquier andén olvidado.

Me gustaba más la fuerza de lo seguro.
La seguridad en sí,y su perfume,
de verano y viento.
Adoraba su susurro aclamando,
animando y eufórico,
impregnándose en mi piel.

Deseo andar fuertemente por la calle,
dormir sin pensar en el mañana.
Añoro que pasen las horas como melodía en mi día,
y que el pasado no se cuele en mi futuro.

¿Donde quedó el"sin miedo a nada"?

miércoles, 31 de marzo de 2010

¿Sabéis..?

¿Sabéis, cuando pasa
que la saturación
destruye todo
y lo ocnvierte en nada?

¿Cuando pasas
de tenerlo todo
a poseer el vacio

...o tal vez al revés.

Y es tanto y tanto
que se escapa
de las manos...
Se cae entre los dedos
y se rompe contra
el suelo,
antes, intentado
ser salvado por tí,
pero revota y revota
y termina terminando,
como todo al fin y al cabo,
hasta llegar a nada.

¿Sabéis cuando todo
gira sobre su eje
y acaba saliéndose
de su órbita por
su propio peso?

¿Cuando tienes
tanto que no
quieres nada?

¿Cuando deseas
"nada" más que "todo"?

¿Cuando odias
todo más que nada?

Yo estoy ahora
viendo como se
escapan entre mis
dedos mis sentimientos,
que ya pesan
tanto que me
tienen...


agotada.